Surgimiento

Casa del Caribe

Surgimiento

Armando Hart

Armando Hart

Discurso pronunciado por el Ministro de Cultura, Armando Hart Dávalos, en la inauguración de la Casa del Caribe, junio 23 de 1982.

Santiago resulta la más caribeña de nuestras ciudades

Compañero José Ramón Balaguer, Miembro del Comité Provincial del Partido en Santiago de Cuba.

Compañero Eddy Fernández, miembro suplente del Comité Central del Partido y presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Santiago de Cuba.

Representaciones aquí  presentes de países caribeños hermanos que nos honran con su visita. Compañera y compañeros:

En primer lugar para felicitar al Comité Provincial del Partido y al Comité Ejecutivo del Poder Popular por esta iniciativa y por todos los pasos que han dado para su realización exitosa. Este acto sencillo da inicio a una institución que sin duda tendrá un valor importante en la cultura santiaguera y en la cultura cubana.

Santiago de Cuba, se ha dicho y es así, resulta la más caribeña de nuestras ciudades. Cuna de la Revolución, de tradición revolucionaria ampliamente conocida, expresa en su arte, en gran medida de inmediata y profunda raíz popular, lo caribeño.

¿Y qué es lo caribeño? ¿Qué idea, qué concepto tenemos del Caribe en este aspecto?

No es, desde luego, nuestra pretensión dar ahora una definición ni profundizar en le tema. Pienso que esta es, posiblemente, una de las tareas más importantes y más interesantes que tiene la Casa del Caribe. Pero debo sí decir que hay un concepto geográfico del Caribe, el que nos muestran los mapas, y que siempre es complejo de determinar. Bueno, pues las tierras bañadas por el mar del mismo nombre.

Pero hay un concepto socio-cultural del Caribe, y es el que más nos interesa destacar en este acto. Y ese concepto está señalado por la presencia africana en América, por la conjunción de la influencia de los pueblos africanos, los pueblos aborígenes y los pueblos de origen europeo que llegaron a esta zona del mundo. Es decir, que podríamos caracterizar el Caribe, no por un límite exclusivamente geográfico, sino por un límite que le viene a dar un elemento socio-cultural, en el fondo condicionado por la presencia de los pueblos africanos en esta zona del mundo, y que abarca zonas de la región geográfica y zona más allá de la región geográfica.

Este concepto es importante, porque es el que nos lleva al análisis más profundo de lo que significa en el campo cultural y en el campo político el Caribe.

La figura de José Martí, que se agiganta cada vez más en la historia, es una figura genuinamente producto de esta zona del mundo, y Martí, al hablar de Cuba y las Antillas, que es también hablar del Caribe, señaló con precisión, que resulta a veces increíble o asombroso, el papel que esta región del mundo iba a desempeñar. Llegó a decir antes de la Guerra de Independencia de Cuba, y refiriéndose de nuevo a la posible intromisión de los Estados Unidos en estos asuntos, que un error en Cuba era un error en la humanidad moderna. Llegó a decir que Cuba, y es también valido para todo el Caribe, en el fiel de América, en el fin del mundo, si esclava sería mero fortín de guerra para una república imperial— es decir, Estados Unidos—, y si libre y digna de serlo en el orden de la libertad equitativa y justa y trabajadora, ayudaría la equilibrio del mundo a  la dignidad de la propia republica norteamericana.

Es asombroso estudiar cómo Martí se refirió a Cuba, a las Antillas y a las tierras bañadas por el Caribe, y compararlo con la situación de hoy, de Cuba, de las Antillas y del Caribe.

Cerca de cien años hace que Martí escribió estas ideas. El Caribe y las Antillas, cuyo estudio e investigación social, económica, política y cultural emprenderá la Casa del Caribe de Santiago de Cuba, es un punto esencial en los problemas actuales del mundo, de América, del futuro. Y eso se revela en el plano político, pero se revela también en el plano cultural.

Aquí se dieron cita, en esta zona, países, pueblos de diversas latitudes, y fundieron expresiones de cultura genuinamente popular, con una fuerza y una vitalidad singulares. Estudiar esa cultura, estudiar las sociedades del Caribe, estudiar la economía de las sociedades del Caribe, estudiar las historias de estas tierras, es una empresa de gran significado, de gran importancia, y nos sentimos hondamente emocionados y altamente felices al poder inaugurar una institución que se va a dar a esta hermosa e importante tarea.

Y, desde luego, para ella tiene desde su fundación, y aún antes de su fundación, desde todos los trabajos previos a su fundación, y por la iniciativa misma, el apoyo del Comité Provincial del Partido y del Comité Ejecutivo del Poder Popular.

El Ministerio de Cultura no puede quedar atrás en ese apoyo. Por esta razón, el Ministerio de Cultura y el Comité Ejecutivo Provincial del Poder Popular, se proponen dar una resolución conjunta de apoyo especial a esta institución, decir que es una institución nacida del gobierno municipal, pero que tendrá un apoyo del gobierno provincial y del Ministerio de Cultura nacionalmente.

Y todo lo que podamos hacer para que esta institución cumpla la función que se la ha asignado y que está en el acuerdo del Comité Ejecutivo Municipal, estamos a disposición de ustedes, compañeros de Santiago de Cuba, para hacerlo. Y todas las medidas que se tomen para el éxito de este empeño, estamos en la disposición y la obligación de llevarlas a cabo, de aplicarlas.

Y estamos seguros que si esta institución funciona con estos propósitos, con estos objetivos, no solo tendrá el apoyo y la cooperación de los organismos nacionales y provinciales, sino que también tendrá una estrecha cooperación y comprensión internacional entre las instituciones y gobiernos democráticos que haya en la zona del Caribe. Por eso invitamos aquí una representación de las embajadas de países hermanos del Caribe, para estrechar con ellos una relación de trabajo y de intercambio.

La Casa del Caribe de Santiago de Cuba debe convertirse en el instrumento de relaciones y estrecha colaboración y comunicación con las instituciones culturales de los países hermanos de la zona, invitar aquí a representaciones culturales, a artistas, escritores, científicos, maestros, profesores eminentes de la zona, para intercambiar información, intercambiar ideas, intercambiar sentimientos de solidaridad. Y estamos seguros que esta misión la cumplirá cabalmente la Casa del Caribe, con el apoyo de todos nosotros, con el apoyo de todo el pueblo.

El pueblo de Santiago, al constituir su Casa del Caribe, está mostrando además sus sentimientos internacionales, sus sentimientos internacionalistas. Santiago, ciudad de tradición histórica, de tradición política, de tradición de lucha, forjadora o que ayudó decisivamente a forjar la nacionalidad cubana, y que ayudó decisivamente en la lucha por la liberación nacional en los años de la seudorrepública, y en especial en la década del 50, proyecta con esta decisión, que no sólo tiene un sentimiento nacional, un orgullo patriótico, sino que además es profundamente internacionalista y que desea vincularse, relacionarse con el mundo.

Nosotros dijimos una vez que en materia de cultura marchamos de lo nuestro nacional hacia lo nuestro latinoamericano y caribeño, y hacia lo nuestro universal. Santiago, ciudad caribeña, confirma esa firme política de la Revolución Cubana, y se proyecta con ella hacia el Caribe, el Caribe geográfico, pero también el Caribe cultural, que es un punto clave en la historia del mundo, y posiblemente también en el futuro del mundo.

Felicidades compañeros. Muchas gracias.